Comer afuera en Santiago puede ser una experiencia completa: no solo “salir a comer”, sino descubrir lugares con personalidad. La clave está en buscar espacios que cuiden el detalle: carta corta pero bien hecha, buen café, pan rico, iluminación cálida y ese ruido suave de fondo que no te grita.
Si estás viviendo en una residencia boutique, lo ideal es armar tu mapa personal: 2 lugares “resolutivos” (para cuando no quieres pensar), 2 lugares “de cita” (para celebrar), y 1 lugar “secreto” (ese que no spameas por WhatsApp).
Cómo elegir bien (sin fallar):
- Prioriza cartas cortas: suele significar foco y calidad.
- Fíjate en el ambiente (luz, música, mesas): suma más de lo que parece.
- Busca “cercanía” antes que “fama”: lo mejor es lo que puedes repetir.

